Cualquier matemático sabe que para demostrar algo lo único que necesitas en tener unos axiomas de partida que te permitan dar dicha demostración. Si partes de unos axiomas (aunque sean equivocados) puedes llegar a demostrar lo que quieras e incluso podrías demostrar la existencia de Dios escogiendo los axiomas adecuados.
Esto es más o menos lo que nuestro amigo cura-matemático hizo. Se basó en que tiene que haber una causa para todo, un principio de causalidad. Ya hace tiempo que Hume en el siglo XVIII dijo que la causalidad no existía como tal ya que no era posible relacionar causalmente dos sucesos A y B porque nunca tenemos observaciones suficientes; pero claro, si partimos de que no tenemos NINGUNA observación de la existencia de Dios, Heller bien puede decir que Dios es la causa de todo ya que no tenemos nada que indique lo contrario. Sobra decir que es un razonamiento lógicamente equivocado.
Ahora bien, que nos dice la causalidad de la física. Hay diversas variaciones del principio según estemos en física clásica, relativista o cuántica, pero en esencia viene a ser que el principio de causalidad es válido, pero solo hasta cierto punto. Les cuento uno por uno:
- En la física clásica las leyes de la naturaleza siguen una relación causal entre sucesos que hace que si sabemos las condiciones de un sistema en un momento dado, podemos saber como va a desarrollarse en el tiepo y por tanto adivinar como va a ser en el futuro o como fue en el pasado. Este pensamiento casi enlaza con el llamado determinismo que termina implicando la no existencia del libre albedrío.
En la física relativista, las relaciones causales se dan únicamente en sucesos que estén separados en los llamados intervalos de género tiempo. Es un poco complicado de explicar sin entrar en aspectos de la teoría de la relatividad especial, pero vienen a ser aquellos sucesos que ocurren dentro del cono de luz. Algo del pasado solo puede influir en el futuro si existe una relación en el espacio-tiempo del mencionado género tiempo. En otras palabras, existe la relación causal únicamente en sistemas inerciales que no igualan o superan la velocidad de la luz.
- En la física cuántica se desmonta todo el pensamiento de las relaciones causales. Aquí el azar tiene una gran importancia y aunque siguen presentes algunas relaciones causales, se podría decir que el mundo microscópico se vuelve indeterminista y hay que recurrir a la probabilidad y la física estadística para explicarlo. De hecho el famoso principio de incertidumbre de Heisenberg es la más clara prueba de ello.
Ahora depende de ustedes el creer que esta teoria es necesaria para explicar si Dios existe o no.
Como estoy en clase de informatica y el señor profesor dice que haga una entrada sobre la navidad la haré.